Reputación online

Reputación online es querer comprarte un coche, por ejemplo; ir a visitar un concesionario y dejarte maravillar por el modelo que te presentan que, por supuesto, siempre es perfecto; es llegar a casa emocionada por esa increíble máquina que parece estar hecha para ti, sentarte frente al pc y buscar el nombre de dicha maravilla en google. Reputación online es descubrir tres foros y varios blogs donde cientos de personas se quejan de un fallo eléctrico que viene de serie en ese modelo concreto y de los malos resultados que está dando.

Como este podremos encontrar mil ejemplos. Hace tiempo, sólo podíamos disponer de la opinión de los más allegados, familiares, amigos, vecinos... Ahora podemos registrar en la caché de google miles de opiniones de millones de usuarios, sin límite de tiempo o espaciales. Las estadísitcas lo dejan bastante claro, el 78% de los consumidores afirma que no cree que sea cierto lo que le cuentan las empresas en sus acciones comerciales. Por el contrario, un 92% de los consumidores considera las opiniones de otros consumidores como la mejor fuente de información sobre productos y servicios.

Internet ha revolucionado en este sentido la influencia de la reputación de marca, reduciendo significativamente la de la imagen pública, de la que hemos vivido los profesionales de marekting durante más de un siglo. Esas son precísamente las claves de una buena gestión de la reputación online. Ésta no se construye mediante anuncios, ni promociones, ni titulares, ni folletos o comerciales, sino a través de la creación de conocimiento y la valoración que alcanzamos contrastando experiencias y opiniones con otras personas en la red, a las que consideramos informadas.


¿y qué beneficio puede tener esto para una pyme?


Mucho. "La conversación" está ahí, es una realidad a la que no podemos darle la espalda, ninguna empresa, independientemente del tamaño o sector al que pertenezca. Una gestión correcta de la reputación online supone para la pequeña empresa una gran oportunidad para promocionarse a un coste mucho más bajo que haciendo marketing más tradicional, consiguiendo al mismo tiempo controlar el mensaje que el público maneja y gestiona a diario sobre ella.

Con un buen concepto, mucha creatividad, y un mensaje bien ubicado en el medio, una pequeña empresa puede conseguir que cientos de personas promueban su marca por la red a un precio ridículo ¿cuánto le podría costar a una empresa cientos de comerciales trabajando en la calle?? Y sobre todo y más importante, ¿queremos seguir quedándonos atrás??

1 comentarios:

Pedro Máiquez dijo...

Me gusta el ejemplo del coche, y estoy totalmente de acuerdo: para las PYMES gestionar su reputación es vital. Cada día los clientes usan más a otros clientes como fuentes de información fidedigna y que decide ventas.

Abrazos, Pedro Máiquez.

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